Leo en un artículo de los blogs de Revista Inmobiliarios:

Como la vecina ha vendido en 4, yo lo pongo en 5

Cuesta trabajo vender por menos de lo que vendió la vecina de arriba. Cuesta aceptar que ella fue más lista, que debimos haber vendido antes. No estamos dispuestos a perder, y no se trata de perder dinero, sino de perder en esa competición de a ver cuál es el más listo.

No seas tonto: Ajusta el precio de venta, que la avaricia hoy día es tontería.

No seas tonto: baja el precio lo que haga falta para vender hoy, no querrás ser el más tonto mañana.

En el banco me dicen que van a bajar los precios de los pisos

No seas tonto: En el banco lo que no quieren es que retires tus depósitos, y menos aún que les pidan un crédito que no están en situación de darte.

No seas tonto: Aprovecha la situación para comprar tranquilamente y negociar con inteligencia.

 

Buen enfoque de su autor, Fernando García Erviti.

La avaricia ha sido uno de los males de este país y que han provocado la crisis inmobiliaria actual.

Los palos se los suelen llevar las inmobiliarias y promotoras, por intentar ganarse la vida con su negocio, pero nos olvidamos de que la especulación privada ha ayudado a inflar los precios; la codicia, el egoísmo, el querer demostrar ser más listo que la vecina.

Para muestra un botón: Los comentarios del artículo “Venta de viviendas a precio de coste” machacan al pequeño promotor inmobiliario, que intenta vender las viviendas que ha construído con los pocos medios de los que dispone.