Datos públicos, datos privados

La colaboración entre profesionales inmobiliarios de una misma zona implica compartir información, más allá de datos públicos de propiedades, que ayude a captar producto en mejores condiciones y a negociar la venta de inmuebles con mejores argumentos. 

Cualquier persona puede entrar en internet y extraer información pública sobre precios de inmuebles en venta en la zona donde le interesa vender o comprar, para hacerse una idea aproximada de la situación del mercado en estos momentos.

Pero el hecho de poder usar una extensa base de datos privada de precios de inmuebles vendidos en una zona, permite a los profesionales inmobiliarios tener una visión mucho más realista del precio de mercado.

Es cierto que si solicitamos una nota simple registral, por poco más de 9 euros obtendremos información muy detallada sobre una propiedad inmobiliaria, como los actuales propietarios y si tiene cargas. Y si pedimos una valoración de una vivienda, por un precio similar podemos obtener una pre-tasación.

Pero esa labor de obtener datos aproximados a la realidad, realizados uno a uno, es laboriosa.

Los profesionales que trabajan con el sistema MLS, cuentan con una información exclusiva que van construyendo en colaboración, aportando precios de venta de viviendas en la zona en la que trabajan.

No hay otro colectivo que maneje esos datos tan cercanos a la realidad y con un volumen de relevante como para dar por ciertos sus informes.

O tal vez los notarios, que registran el precio de venta de cada vivienda que se escritura en sus oficinas, pero no se dedican al asesoramiento inmobiliario y no requieren del uso de informes de precios de viviendas vendidas para negociar con propietarios que quieren vender y con compradores de viviendas.

El colectivo inmobiliario cuida especialmente esa información privada, de precios de viviendas vendidas, fruto de operaciones que en muchos casos llevan meses de trabajo. Cuanta más información tengan registrada, mayor capacidad para convencer a sus clientes de que son la vía más adecuada para gestionar la compraventa de la vivienda.

Normalmente las MLS usan un sistema específico que permite a los participantes gestionar sus captaciones y consultar las de otros, accediendo a información más completa y detallada de la que se expone en medios públicos.

En los informes pueden encontrar datos como el precio medio de viviendas vendidas, con características similares, en una zona determinada, fruto de los sucesivos registros de operaciones tramitadas de unos y otros, habitualmente en procesos de colaboración (uno capta, otro vende, uno negocia con el propietario, el otro con el vendedor).

Esa información si es de valor añadido y por eso su uso es privado, por parte de quienes la construyen con sus aportaciones.

Tasadoras y entidades financieras pagarían por tener esa información de forma actualizada y constante.

Por todo ello los agentes inmobiliarios consideran que esa información no debe filtrarse, que es propiedad suya. Es información de uso privado de sus negocios.

Los proveedores tecnológicos, cuando ofrecemos herramientas de gestión online, en concreto para MLS, somos meros consignatarios de los datos: los guardamos y securizamos, para que se utilicen exclusivamente por los clientes que los registran en el sistema.

En el sistema que usan asociaciones inmobiliarias como Afilia o AINA, los inmobiliarios pueden compartir datos públicos de inmuebles entre distintas asociaciones y MLS, con algunos datos añadidos como los honorarios en el caso de colaboración o referidos.

Pero los datos críticos, como los precios de viviendas vendidas, son accesibles sólo por parte de quienes forman parte de la MLS local.

La propiedad de la información registrada es de quien la registra y son los inmobiliarios quienes deciden cómo y quien accede a esa información.

Como propietarios, pueden conseguir guardarse copias de los datos, mediante los informes del sistema (que se guardan en Excel) o solicitando copias de seguridad al proveedor (backups del servidor). Tanto de inmuebles como de sus contactos y de todas sus interrelaciones: visitas, demandas, seguimientos, envios de información,…

Tal vez este escenario cambie en unos años, por una legislación que obligue a hacer públicos los datos de viviendas escrituradas, con su fecha, precio y partes intervinientes.

En Estados Unidos esa información es pública y es habitual ver en los portales inmobiliarios datos de viviendas vendidas recientemente en la zona de búsqueda.

Comparativa de precios de oferta con precios de propiedades vendidas, en la zona de búsqueda y zonas más amplias.

Tal vez sea el mismo colectivo inmobiliario quien se autorregule y establezca que esa información se pueda utilizar por agentes inmobiliarios cualificados y por otros colectivos.

Mientras tanto, es razonable que defiendan su derecho a la privacidad de información tan valiosa y que tanto les ha costado conseguir. Por ello, manifiesto mi apoyo a Karol Zabalza por su valiente comunicación a compañeros del sector, que más allá de una queja puntual, es una propuesta de movilización en defensa del colectivo inmobiliario.

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