Las empresas del sector inmobiliario están siendo noticia día tras día por motivos negativos: la declaración de concurso de acreedores (anteriormente suspensión de pagos).
La última empresa inmobiliaria que ha anunciado un proceso de concurso de acreedores ha sido Grupo Lábaro, con 600 millones de deuda.
¿Por qué se ha llegado a esta situación?
Según los responsables de Lábaro, las razones son:
- Una situación de falta de liquidez,
- la crisis que afecta al sector inmobiliario desde el segundo semestre del año 2007,
- la caída de la demanda de viviendas,
- la brusca contracción de la financiación bancaria, motivada por las hipotecas subprime y la falta de liquidez en los mercados financieros internacionales.
Un importe similar, 600 millones de deuda, está negociando con 33 entidades financieras la promotora catalana Fbex, cuyo pago los responsables de la empresa quieren aplazar 2 años. Esta es una parte de los 1.800 millones que adeuda el grupo Fbex.
Llanera, una de las primeras promotoras inmobiliarias en entrar en suspensión de pagos, alegó como causas de su situación:
- la evolución del mercado de la vivienda en España,
- el alza de tipos de interés, que causa una reducción del crédito a particulares y a promotores,
- el ciclo de la actividad inmobiliaria, que tiene proyectos de maduración a largo plazo que han sido financiados a corto plazo.
Otras empresas que han entrado en el proceso de Concurso de Acreedores:
Cosmani, Grupo Sánchez, Grupo Proinsa, Grupo Euro 56.
* Añado a 17/11/2008:
El Grupo Tremón se suma a la larga lista de constructoras e inmobiliarias en la misma situación, como Martinsa-Fadesa, Llanera, SEOP, Grupo Lábaro, Cosmani, Promodico, Urazca, Grupo Drac o Restaura.
La mayor parte de estas empresas han imcurrido en los mismos errores, que no reconocen como causas de su situación actual:
- Compra indiscriminada de suelo, motivada por una "loca carrera para ver quien tiene más terreno en cartera para construir",
- Exceso de endeudamiento, por las facilidades encontradas en las entidades financieras (líneas de crédito a corto plazo) en los años de auge en el sector,
- Inexistente planificación comercial y de previsión de ventas, debido a la creencia de que "todo se vende a cualquier precio" iba a perpetuarse, y topándose con que no se hace caja suficiente para afrontar las deudas.
La situación de concurso de acreedores motiva la búsqueda de una solución financiera para una empresa que no puede hacer frente a sus deudas. La solución llega demasiado tarde.
Para evitar llegar a la suspensión de pagos, las empresas inmobiliarias deberían realizar un plan de marketing estratégico, que contemplase aspectos como:
- Definición del perfil de cliente objetivo,
- Estudio de las necesidades y preferencias de los clientes,
- Compras concretas de terrenos, a precio razonable y que responda a un interés de potenciales clientes, previamente identificado ,
- Construcción de viviendas acordes al producto requerido por el cliente, es decir, construyendo en unas zonas determinadas, con unas calidades acordes a un precio final que está dispuesto a pagar el cliente,
- Previsión de ventas para un análisis financiero que permita determinar cuantas obras iniciar y cuantas sacar a la venta,
- Promoción y comunicación de las obras para acelerar el ciclo de ventas y mejorar la situación financiera,
- En definitiva, elaborar acciones de marketing inmobiliario a medio y largo plazo.
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