La opinión pública tiene mala imagen del sector inmobiliario en general y de los agentes inmobiliarios en particular. Como no se puede ni debe generalizar, esta opinión no debe afectar a los buenos profesionales, que los hay y en buen número.
Pero si que es importante revertir esta imagen de falta de profesionalización, enfatizando las opiniones de aquellas personas que han recibido un buen trato y han conseguido cumplir sus objetivos y expectativas, tanto compradores como vendedores.
La culpa de la mala imagen está muy repartida y parte también compete a los propios inmobiliarios, algunos por no saber transmitir que sus servicios son necesarios y otros por transmitir malas artes en su oficio.
Basta con leer algunos comentarios en foros y blogs, para darse cuenta de lo molestos que están los particulares con las inmobiliarias. Nuevamente, algunos con razón, otros opinando desde la ignorancia o desde la mala fe, pero expandiendo de igual manera un aire intoxicado en contra de los profesionales inmobiliarios.
Algunos ejemplos de usuarios con las garras afiladas:
En los pasillos de la feria inmobiliaria de Madrid, SIMA’08, se viene comentando la actual situación del mercado inmobiliario. Una situación complicada, en la que las ventas han disminuído, pero que no deja de ser una evolución natural del ciclo económico.
A algunas empresas les ha afectado más que a otras más previsoras, y por ese motivo faltan algunos expositores que en los últimos años mostraban orgullosos stands de grandes dimensiones.
