Comprando una casa por internet
Este artículo de Inmoblog se publicó hace 6 años 3 meses 2 días; la información puede estar desactualizada.Es posible.
Ya hay gente que lo hace.
En el año 1.999, cuando a varios emprendedores se nos ocurrió lanzar un portal inmobiliario español, muchos otros nos cuestionaban: pero, ¿se puede vender una casa por internet?
La respuesta era siempre la misma: se puede iniciar el proceso de compra de la vivienda; la información mostrada en Internet es muy visual, y ayuda al usuario a hacerse una idea muy cercana a la realidad.
De ahí a que se firme un contrato de compraventa sin ver la vivienda in situ…
También comentábamos que la tendencia de los españoles era (y es) la de ser propietarios de vivienda, más que arrendatarios. Que en otros países como Inglaterra y Estados Unidos, es más factible que un usuario contrate el alquiler de una vivienda tras ver únicamente los datos de esa vivienda en Internet.
En la actualidad no parece tan disparatado el hecho de realizar una reserva de compra de vivienda a través de Internet.
Por una parte, los datos de cada propiedad inmobiliaria que se muestran en la red son amplios, y el uso de elementos multimedia como fotografías, infografías, planos en 3D, visitas virtuales y videos, describen al usuario cómo es en realidad la vivienda.
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Por otra, las propias empresas inmobiliarias están creyendo en el medio, y ya son varias las que proponen en la web que el usuario solicite una reserva. Por ejemplo, Metrovacesa lo lleva haciendo desde hace tiempo:
Carrito de compra en la ficha de la promoción:

Formulario de prerreserva de la vivienda:

En Australia, se ha anunciado el caso de una compra de vivienda por Internet:
Sam Moraro, el usuario en cuestión, recibió un aviso por email, en el que se indicaba la recién disponibilidad de una casa de unas características similares a las que él había marcado como preferentes.
Siguió el enlace que le venía indicado en el correo, revisó la información en la ficha de la propiedad, y llamó al agente inmobiliario que aparecía como contacto.
A las dos horas, estaba enviando de vuelta por fax, un contrato firmado, que previamente había recibido según le había indicado el agente.

Sam Moraro fuera de su casa nueva casa, adquirida por Internet.
Leer la historia completa de Sam(en inglés), en News.com.au



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