No entiendo la obsesión de algunos clientes por su WEB.

Parece que les da igual cualquier acción promocional que no sea un ENLACE A SU WEB.

Les preparas una campaña a medida, que ofrece soluciones de branding y acciones de promoción de producto y/o servicio, se la presentas, y sólo prestan a tención a DONDE ESTÁ EL LINK A SU WEB.

Los resultados de una acción de marketing online no se miden exclusivamente por la cantidad de tráfico que se manda a la web, normalmente la página principal, si no por los resultados para el negocio de la empresa.

El problema es que es inversamente proporcional el grado de interés para que la gente visite su web, a la calidad de la misma.

Enorgullecidos por la reciente creación de la web, a un precio bajo, y en el que aparece bien grande su logotipo, sienten devoción por esa página llena de animaciones y colores chirriantes, que hace rebotar al usuario a los pocos segundos de acceder a ella.

Cuantos más clicks se consigan para webs de ese tipo, más dinero malgastado.

Sería conveniente seguir los consejos de expertos de campañas publicitarias en internet, centrarse en el negocio real de la empresa, recordar que la web propia es la imagen de la empresa de internet, no una atracción de feria.

Estoy hablando de pymes inmobiliarias, no de grandes inmobiliarias cuyas campañas suelen ir dirigidas a potenciar su imagen frente a inversores y reconocimiento de marca.

Para estas empresas, el resultado es conseguir usuarios con un perfil definido y segmentado, que estén interesados en un producto y/o servicio concreto que ofrece la empresa, para que termine convirtiéndose en un cliente que realice una transacción con la inmobiliaria.

Este es el factor clave: la conversión de un usuario en cliente.
Y para ello no es necesario tan siquiera que ese usuario visite la web, simplemente que sepa que existe y cómo llegar a ella en caso necesario.